El negocio

​EL NEGOCIO DE LOS CENTROS “EDUCATIVOS” ESPECIALES

Sabemos que la educación es un pilar básico de nuestra sociedad, sabemos que la educación inclusiva es un derecho humano fundamental, sabemos que el niño es el sujeto jurídico exclusivo de este derecho.

¿Por qué desde la política y las administraciones se sigue negando este derecho de todos los menores?

¿Por qué se rechaza, discrimina y maltrata a una parte de esta sociedad más débil?

¿Somos conscientes los padres de esta violación del derecho de nuestros hijos?

Si lo sabemos y somos conscientes ¿por qué lo consentimos y permitimos?

La información que a continuación expongo es literal y se recoge en este libro que recomiendo pues está muy bien documentado y es muy esclarecedor:

EL IMPACTO DE LA CONVENCIÓN INTERNACIONAL SOBRE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD EN LA LEGISLACIÓN EDUCATIVA ESPAÑOLA (Págs 75-77)

María José Alonso Parreño – Inés de Araoz Sánchez-Dopico

Las escuelas especiales son una opción no realista desde el punto de vista financiero. Por ejemplo, un informe de la OCDE de 1994 estima que el coste medio de escolarizar alumnos con necesidades educativas especiales en escuelas segregadas es de siete a nueve veces mayor que proporcionarles su educación en aulas ordinarias.48

48 RIESER, Richard: Implementing inclusive education, A Commonwealth Guide to Implementing

Article 24 of the UN Convention on the Rights of People with Disabilities, Commonwealth

Secretariat, London, 2008, p. 36.

El Manual para Parlamentarios sobre implantación de la Convención también describe el menor coste de la inclusión.49

49 ONU, Department of Economic and Social Affairs (UN-DESA), the Office of the United

Nations High Commissioner for Human Rights (OHCHR) and the Inter-Parliamentary Union (IPU), From Exclusion to Equality: Realizing the rights of persons with disabilities, Handbook

for Parliamentarians on the Convention on the Rights of Persons with Disabilities and its Optional

Protocol, Geneva, 2007. Disponible en web: http://www.unclef.com/disabilities/documents/

toolaction/ipuhb.pdf [Consulta: 11 abril 2010], pp. 84-85. «A menudo se tienen prejuicios

frente a la inclusión, estimado que se trata de algo prohibitivamente caro, no realista, insostenible,

o que afecta únicamente a la discapacidad. No todas las medidas resultan costosas. Algunos

países han desarrollado programas muy eficientes desde la perspectiva coste-beneficio

para promover la inclusión con recursos limitados. Los Estados Parte en la Convención, deben

utilizar los recursos disponibles, centrarse en alcanzar objetivos claros, y asegurar la sostenibilidad

de la financiación educativa a corto, medio y largo plazo. Recortar la financiación del sistema

de educación inclusiva tiene efectos dramáticos, no sólo para las personas concretas, sino

también para la política de inclusión en general.

Las escuelas inclusivas son en general menos costosas que los sistemas segregados. Ello es

coherente con la idea de que un sistema educativo único e integrado tiende a ser más barato

que dos sistemas separados. Rebaja los costes de construcción de edificios, los de gestión y los

de administración. También el transporte se hace más barato porque los colegios de educación

especial suelen tener alumnado de áreas geográficas más amplias.» En español en

http://www.un.org/spanish/disabilities/default.asp?id=631

También el Informe Mundial sobre Discapacidad de 2011 de la OMS y el Banco Mundial considera generalmente aceptado que la educación inclusiva es más eficiente desde el punto de vista del coste.50

50 Informe Mundial sobre la Discapacidad, publicado por la OMS y el Grupo Banco Mundial

en junio 2011, Cap. 7, p. 220. Disponible en web: http://www.who.int/disabilities/world_report/

2011/report/en/index.html

El modelo de escuelas especiales se desarrolló en los países del Norte, basándose en la aplicación del modelo médico, el cual se ha demostrado que es inefectivo tanto desde el punto de vista educativo como social. Por el contrario se ha demostrado que la formación de profesores, padres y comunidad acerca de la educación inclusiva ha logrado incluir efectivamente a los niños con discapacidad y a mejorar la calidad de la educación de todos.51

51 RIESER, Richard: Implementing inclusive education, A Commonwealth Guide to Implementing

Article 24 of the UN Convention on the Rights of People with Disabilities, Commonwealth

Secretariat, London, 2008, p. 38.

El Banco Mundial estima que cuesta entre dos y cuatro veces más educar a un niño con discapacidad en una modalidad inclusiva que a un niño sin discapacidad. Ese coste sin embargo está bien empleado en cualquier estudio de coste-beneficio si se tienen en cuenta por un lado las contribuciones aportadas en una vida de trabajo y por otro los beneficios sociales disfrutados por la persona con discapacidad.

Además, según la OCDE, el éxito escolar de niños con necesidades educativas especiales en escuelas inclusivas es muy superior al conseguido en las segregadas. (Fin de las citas)
Tenemos la información, tenemos el derecho pero nos falta la determinación y la voluntad real de luchar y resistir para ganar una dignidad que siempre tiene que ser innegociable, nuestra dignidad y la de todos nuestros hijos. 

De nosotros depende. Seguimos …

Alejandro Calleja, padre de Rubén y colaborador especial de PROYECTO MADRES . 

Me sigo levantando 

​A veces siento que me rindo,una voz me dice que no puedo con esto, pero otra voz interior dice yo sé que tú puedes.Y se forma una guerra dentro de mi alma, quisiera que se callaran ambas y gritarles  ¡basta basta!pero debo calmar mis pensamientos y volver a esta realidad mirando fijo a la vida desafiando a los días.

Sé que puedo pero a veces me rindo,

muero y revivo, 

 lloro y sonrio,

caigo y me levanto…

tengo derecho a rendirme un instante y discutir con mis pensamientos.

Me dejo llevar por la rabia, pero los latidos de mi corazón me recuerdan que vivo camino y respiro…

A veces me rindo pero día a día me sigo levantando…

Este relato nos lo regala  una mamá que hace poco perdió a su hijo y prefiere mantenerse en el anonimato. Ella lucha con todas sus fuerzas para seguir adelante. Desde aquí, le damos las gracias y un abrazo muy muy fuerte.

El miedo

​                                   
Hace tiempo que quiero escribir esta entrada pues cada vez siento que es más evidente la necesidad de desprendernos de las cadenas y demonios que nos atenazan, aprisionan, oprimen, esclavizan, atormentan, deshumanizan y terminan anulándonos como personas.

Efectivamente quiero hablar del miedo, ese sentimiento que tan bien utilizan nuestras administraciones y políticos para tenernos atados, bien atados, perdiendo nuestra libertad como ciudadanos, siendo los esclavos del siglo XXI.

No hace falta que penséis, no hace falta que luchéis, no protestéis, no dudéis pues nosotros, políticos y funcionarios, con nuestras leyes y normas lo hacemos por vosotros.


Las familias diversas conocemos muy bien este sentimiento que nos quiere domesticar y hacer sumisos. Aceptar la segregación y exclusión educativa y social de nuestros familiares es aceptar nuestra segregación y exclusión, es asumir una derrota dolorosa e indigna, es una condena de muerte ética, moral y social. Al final, todos salimos perdiendo, todos salimos ardiendo:

“Hereje no es quien arde en la hoguera, hereje es quien la enciende”. 

Familias temerosas, asociaciones disociadas, profesores y orientadores desorientados, fiscales y jueces aplicando normas injustas… sociedad donde el miedo triunfa. 

Administración paralela, sociedad paralela, centros especiales deshumanizados que quieren ocultar la riqueza y diversidad humana en la que todos somos necesarios y nadie es prescindible.

El camino que hay que recorrer no es fácil ni sencillo pero merece la pena recorrerlo para superar el miedo que nos atenaza, atemoriza y paraliza. Nada es gratis, la libertad tiene un precio y este es la lucha. Lucha que todos y cada uno de nosotros tiene que hacer y que nadie va a hacer por nosotros pues si esperamos a otros (asociaciones, políticos, funcionarios…) seguiremos como siempre, mal.

Cuantas más familias nos neguemos a llevar a nuestros hijos a centros especiales y luchemos sin tregua para que estén y aprendan con todos los demás en un centro educativo ordinario más difícil se lo pondremos a la administración y a los políticos. Las familias tenemos que ser el motor de este cambio y la clave es seguir luchando, caer, levantarnos y seguir siempre pues necesitamos respuestas ya.

Libertad es derechos y dignidad y todos seremos libres si no nos dejamos esclavizar por el miedo.

“Detrás del miedo se esconde la libertad”, nuestra libertad.

Gracias Rubén por haberme enseñado el camino a no tener miedo. 

Por eso, seguimos…

Alejandro Calleja, padre de Rubén.

La mejor mamá del mundo

​Lucas está sentado en la misma silla en dónde desayuna todas las mañanas. Tiene los codos apoyados sobre la mesa y con sus manos tapa su cara. No tocó el Nesquik.
—Vamos Luqui, dale que se hace tarde.
Silencio. Voy a buscar mi cartera al living y vuelvo; Lucas sigue congelado.
—Lucas, dale tomate el Nesquik.
Silencio. Me acerco y trato de separar sus manos de su cara.
—Ey dale, ¿qué pasa?
Lucas levanta la cabeza y mira al piso; tiene las cejas rojas y le tiemblan los labios.
Silencio.
—¿Querés contarme qué te pasa? Quizás podemos resolverlo juntos.
—¿Por qué mis primos y mis amigos no van a lo de Esperanza?—dice mientras se cruza de brazos— ¿Por qué soy el único?
Agarro una silla y me siento enfrente de mi hijo.
—Bueno, no sabes si tus amigos van a Esperanzas. Quizás alguno va y no te contó. Puede ser, eh. Ey, mirame. Dale, mirame así hablamos.
—¿Y por qué yo tengo que ir? ¿Por qué soy el único que tiene que ir a lugares? Como antes que iba a lo de Marcela y a lo de Úrsula. ¿Por qué? ¿Eh?
—¿Y a vos qué te parece? ¿Para qué pensas que vas a lo de Esperanza?
—Para que me enseñe a portarme bien y a no pelearme con mis amigos. Porque yo hago siempre las cosas mal—y se tapa la cara con las manos.
Una pinza entra por mi esternón; agarra mi corazón, lo saca, lo tira al piso y lo parte en veintisiete pedazos bien chicos. Respiro, me acerco más y le explico que él no se porta mal; que a veces hay cosas que quizás las entiende mejor si las charla conmigo, con Andrés o con Esperanza. Que a todos nos cuesta algo distinto. Cómo a mí que me cuesta acordarme las cosas o entender cuando vos hablas francés, le digo. Que  ir a lo de Esperanza está bueno porque le ayuda a entender esas cosas; porque ella lo ayuda a sentirse mejor y más contento. ¿No te parece, Luqui, que te hace bien ir? Le cuento que yo también voy a una Esperanza pero que es un hombre de unos sesenta y cinco años que se llama Alberto. Que antes iba a otra que se llamaba Agustina y que antes a otra que se llamaba Nora. Que ir a terapia me hace bien, me ayuda a calmarme, a entender algunas cosas, a trabajar las cosas que me cuestan y a estar más contenta. Que a veces escribir o leer también sirve. Como a él, que pensar un rato en los dinosaurios le hace bien. Que está bueno hacer cosas para estar mejor.
 —Mucha gente va a Esperanzas. Cada cual tiene sus propios desafíos y sus propias maneras de ayudarse. ¿Entendés, Luqui? Pero de ninguna manera significa que vos haces siempre las cosas mal. Significa que haces mucho para estar bien. ¿A vos te gusta ir?
—Ahá, mucho—Lucas se seca los ojos y sonríe. Yo abro los brazos y él se apoya en mi esternón.  Hace silencio, suspira y dice—Mamá, yo entré en internet de mi mente y vi que en la página web de las mamás dice que Julia Moret es la mejor mamá del mundo.
Escucho mi corazón: ya está otra vez en su lugar y listo para seguir. Miro a Lucas que toma  su desayuno. Quizás pueda contarle que hablar con él también me hace bien.

Julia Moret, mamá de Lucas y Ana. Contadora. A veces escribo.

Buenos Aires

Sin barreras.

Sin barreras.

Ayer tuve la suerte de conocer a Nacho Calderón en persona cuando acudí a las jornadas de “Madrid sin Barreras” en la Universidad Autónoma de Madrid.

Para mí fue un momento muy especial puesto que le tengo mucha admiración y cariño. Por varios motivos sería un encuentro corto y había que aprovechar, escucharlo en persona es diferente y aún más cercano a todo lo que dice en las redes sociales, creo que te llega más aún.

Ya hace tiempo que nos conocemos y hemos hablado muchas veces pero conocerlo fue muy especial.

Nacho en muchas ocasiones nombra a su madre, a su familia en general, pero de su madre habla de una manera muy especial y esa forma de hablar de ella me hace pensar que nos entiende 100%, que sabe perfectamente qué sentimos y a la vez conoce a la perfección a lo que nos enfrentamos diariamente en colegios y en general. Por eso hablar con él es maravilloso, ver como alguien que es profesor universitario te dice lo que sabes que es verdad, lo que piensas muchas veces pero prefieres callarte por miedo, lo que no te atreves a hacer, lo que es humano que hagan con tu hijo, lo que debería ser y no es, todas las injusticias que se cometen en muchos colegios con niños con diversidad funcional…esto no tiene precio.

Nacho nos manda mensajes continuamente, nos invita a resistir, a ser fuertes, a que nos den lo que nos pertenece, a que no olvidemos que nuestros hijos son personas como las demás .  Nos enseña que la discapacidad no está en el cuerpo de las personas, sino que está entre la persona y tú. 

Nos cuenta que educar es acompañar donde TÚ quieras ir…

Nos habla de la discapacidad como opresión. “Los procesos educativos deben favorecer la recuperación de la humanidad robada…”

“La vida como batalla, no se elige. Viene impuesto por el contexto, es algo que tampoco puedes eludir”

“Que las personas con discapacidad pierden la humanidad al ser convertidas en cosas.”

“Todas las personas con Síndrome de Down son convertidas en Síndrome de Down”

“Si no cuestionamos la norma estamos cuestionando a las personas. En la norma hay dominación”

“La escuela es homogénea y no cuestiona la norma. TE CUESTIONA A TI”

“El proceso inverso a la cosificacion  es la participación”

“La normalidad es la organizadora de las escuelas actualmente. Y esa normalidad deja fuera a los colectivos que no caben en ella”

Hay que conocer y reconocer a esa persona cuyo valor ha sido negado, también nos habló de los sueños…no dijo que si creíamos en ellos podíamos transformar la realidad que hay ahora…

Que la batalla no es médica, psicológica o terapéutica sino política.

“Educar tiene que ser resistir, luchar contra la opresión.”

Nacho nos deja muchos mensajes a todos y lo hace de una manera espectacular, es imposible rebatirle, tiene razón 100%.

Creo que somos muchas muchísimas familias las que estamos aquí, podemos intentar cumplir nuestros sueños, resistir y hacer un futuro mejor para nuestros hijos y para los que vengan.

Tenemos que ser justos, tenemos que luchar, tenemos que seguir y si creemos que podemos hacerlo…puede que algún día se haga realidad. Si no creemos nunca se cumplirá, nadie va a venir a cambiar nuestra realidad, somos nosotros los que tenemos que hacerlo. Más nos vale ponernos manos a la obra.

La primera vez que leí algo de Nacho me llamó la atención que era un “hermano”, estaba acostumbrada a leer padres.

Poco a poco fuí conociendo su historia y me cautivó su lucha. Yo de pequeña siempre pensaba que tenía que defender a mi hermano y me gustó ver como alguien hacía justo lo que yo soñaba hacer de pequeña. Entonces fue un gran descubrimiento y nunca he dejado de leerlo. Me identifico con él en que somos hermanos y además tengo a mi hija que espero que no viva las situaciones que vivió mi hermano.

Me emocionó mucho cuando en unas de sus ponencias en Córdoba habló de un pedacito de mi vida junto a mi hermano, una entrada que escribí para el blog de Antonio Márquez que podéis ver aquí:

http://siesporelmaestronuncaaprendo.blogspot.com.es/2016/03/la-inclusion-segun-belen-jurado-corre.html?m=1

Es admirable su trabajo, su dedicación y su forma de expresarlo. No me extraña que algunos digan que son “Nachólogos” o que es un “Encantador de Personas” Si lo escuchas te quedas con él , no puedes dejar de hacerlo y crea mono como dicen otros.
Sé que esto último no le va a gustar pero es la realidad. 

Como él hay otras personas que también luchan por la inclusión como es Gerardo Echeita.

Juntos son muy grandes.

Ayer conocí a Nacho y Gerardo, disfruté de Nuria Villa y viví muchos momentos especiales…

….pero de entre todos me quedo con este:

Un abrazo de Nacho da fuerza para seguir adelante, tiene mucha energía para seguir luchando por los sueños…por lo que uno creé…porque la realidad no está hecha, sino que la hacemos, la tenemos que construir entre todos.Gracias Nacho por regalarnos tantas cosas a las familias.

En un momento de su ponencia habló de PROYECTO MADRES como una fuerza para cambiar cosas.

Vamos a aprovechar este espacio y gritar para que se nos oiga muy muy fuerte.Gracias a todos.

Belén Jurado

Aquí podéis ver todos los trabajos de Nacho reunidos:

Sus libros:

Su blog:

http://www.ignaciocalderon.uma.es/

Esta entrada se la dedico especialmente y con mucho cariño a Basilisa, madre de Rafa y Nacho Calderón . 

El vestido con 18 flores.


Tumbados sobre la hierba a la sombra que dibuja el tejado de nuestra casa, mi hijo Erik y yo observamos bien alto las geometrías de un momento: un triángulo divide el azul del cielo sin nubes.


Ruge una raya blanca persiguiendo a un avión.

– Lo ha pillado, mamá, ¿lo ves?, acaba de cogerle la colita – dice Erik.

– Sí, cariño –contesto enternecida.

Y me río feliz.

Recuerdo cuando soñaba con escuchar un “mamá” mientras bailábamos al ritmo de las motas de polvo en un rayo de luz. Entonces el silencio envolvía a Erik y a nuestros días; el autismo jugaba con nosotros como al gato y al ratón, no me alcanzas, no me entiendes, jaja, ¿te doy miedo?, a ver, estoy aquí, con tu pequeño, no me pillas, no, no, ¿lo ves?, soy yo quien gano, mira, tu hijo acaba de sacar otra cuchara del cajón para ponerla en línea, y otra, y otra…. ¿eh?, ¿qué haces con ese tenedor?, quita, quita…. Y las manitas de Erik, dipuestas, terminaron por recoger mi tenedor para integrarlo en su fila de cucharas, de la misma forma que días más tarde aceptaron al helicóptero volador en medio de la hilera de coches o un círculo de palitos, nacido de su iniciativa, reemplazó a tantas y tantas secuencias de ramitas paralelas.

-Me gustan los dibujos en el cielo. Mira –señala Erik-, hay un 1 ahora.

Los gansos lo escriben en su vuelo migratorio de vuelta. Sí, regresan, mi hijo los descubre y, arrugando los labios en el intento fallido de un pico, emite un “cua cua” que resuena a gloria. Ay, cuántas sesiones delante de un espejo para trabajar la imitación, los cubitos de hielo para estimular la lengua, esos chupa chups cuadrados que hacían asomar los incisivos para morder las esquinas, el columpio para establecer equilibrios, la pelota coordinadora, las noches sin dormir por los terrores a los ruidos, los pies descalzos o las cabezas sin gorro… Devastador quería ser el autismo, jaja, tu hijo no habla, no imita, no mira, no señala, no duerme, no soporta suciedades, no juega… ¿lo ves, estoy aquí? Y ahora ni lo vemos, tan arrinconadito que ni siquiera lo encontramos en nuestros juegos de escondite o de disfraces.

Huele a dicha y a caparazón de mariquita en el jardín donde seguimos tumbados. Si extendiéramos las manos, podríamos alcanzar alguno de los tomates casi maduros con el sentimiento de estar rozando una verdad esencial. Viene a mi memoria una tarde de agosto, el momento sublime en el que un Erik de cuatro años no podía esperar más y arrancó con sus manitas gordezuelas su primer tomate de la planta que tanto había regado. Con el alrededor de la boca y la manga llena de jugo rojo, había dicho: “cruje distinto al pepino”. Su primera diferenciación mientras se ajustaba la gorra.

– ¿Sabes por qué un avión no es un cohete? –la pregunta de Erik me de vuelve al momento.

Me gustaría pensar en ello, pero mi hijo no me da tiempo.

– El ruido de un cohete es como el de 100.000 aspiradoras juntas.

-Ah –murmuro, le siguen fascinando los ruidos, pero ya no le asustan secadores, cortacésped ni aspiradoras.
– ¿Por qué?

Turbinas, motores y otras realidades físicas se agolpan en mi cerebro de letras en busca de una respuesta. Me encantaría dominar las fórmulas, las ecuaciones o las curvas de integrales… no sé, pienso que espera una respuesta científica, casi tan certera como las soluciones a los problemas matemáticos que me plantea a diario cada vez más complicados. “Sí, la raíz cuadrada de 324 es 18” o “un 1 con 18 ceros es un trillón” o “46.170 dividido entre 2.565 es 18” –le apasiona el 18 desde que hace dos días nos fuimos de tiendas.

Me miran sus ojos perspicaces e inteligentes. ¿Busco una alternativa?, ¿me invento una respuesta?, pienso. Pero contesto:

– No lo sé, cariño.
– No importa, mamá. Tú no lo sabes todo.

En un instante maravilloso mi hijo acaba de darme la respuesta más acertada. Nadie lo sabe todo, ni tengo que enredarme en esa maraña de porqués que tanto me confundía hace tan sólo un par de años. ¿Por qué ha entrado el autismo en nuestra vida?, ¿por qué mi hijo?, ¿por qué?… Me relajo con la misma laxitud con la que él admira, descubre y clasifica a los distintos extintores –ya hemos descubierto 21 tipos distintos. Tranquilidad y dicha ante todo. Nada de miedos, y mucho menos que el autismo nos fastidie la vida. Cada uno somos distintos, cada instante de la vida es diferente, todo fluye, cambia, es efímero… que no nos asuste la diversidad, ni la inmensidad ni lo incomprensible, porque las respuestas son siempre sencillas:

– Eres mi mamá y te quiero.
– Yo también te quiero mucho, cariño.

Entonces, con su dedito, empieza a señalarme las flores de mi vestido. Veo cómo sus labios se mueven mientras cuenta bajito’: uno, dos, tres…. (me da la vuelta con un empujón cariñoso)…. diecisiete y dieciocho.

– Todas las cosas tienen un principio y un final…

Espero a que continúe.

– … menos los números, el cielo y el amor.

Nos fundimos en un abrazo mientras la hierba sigue creciendo a nuestro alrededor.

Anabel Cornago, mamá de Erik, diagnosticado de autismo.

Desde muy pronto, Anabel ha ido recopilando materiales y enseñándonos su trabajo con el que ha ayudado a miles de familias y profesionales. Aquí lo podéis ver:

http://elsonidodelahierbaelcrecer.blogspot.com.es/?m=1

Este cuento se publicó  en el especial Estamos con el Autismo 3 de la revista literaria En sentido figurado

Imagen de Fátima Collado.