Te lo está enseñando ella a ti.

-María (5 años): Mama, ¿por qué hoy, 21 de marzo, tengo que ponerme calcetines de diferentes colores?

-Mamá de María: porque se «celebra» el día del síndrome de down.

-María: ¿Y eso qué es?

-Mamá de María: pues las personas que lo tienen son especiales…

-María: anda, ¡como yo!

-Mamá de María: sí, pero los niños con síndrome de down tienen unas características particulares…

-María : pues como yo, que no soy igual que ninguno de mis amigos. Entonces no hay nada que celebrar o… ¿por qué no celebramos el día del niño mejor?

-Rubén (hermano mayor de 7 años): ¡no!, es como tu amigo Manuel de clase que tiene autismo.

Mamá de María: sí, ese niño también es diferente y especial.

María: claro, es diferente y especial porque baila super bien.

La mamá de María me pregunta: ¿cómo se lo explico?

Yo, mamá de Zoe, le respondo:
Te lo está enseñando ella a ti.

Fernanda Valdés

“Solo se ve bien con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos”

El principito

Raúl y el arte

Desde su más tierna infancia recuerdo a Raúl con lápices y ceras de todos colores
llenando páginas y páginas de cuadernos, folios, servilletas de papel, paredes,
mesas y todo lo que caía en sus manos; hubo momentos en los que ni siquiera
podía estar erguido sin el apoyo de alguna persona pero eso no le impedía llenarlo
todo de color! De colores más o menos alegres, con formas o sin ellas pero siempre
descargando emociones. Hasta los 16 años no fue posible un mínimo control físico,
psíquico e intelectual; su patología neurológica y su altísimos niveles de
medicación le impidieron aprendizajes básicos de ningún tipo que, sin embargo,
compensó con sus intereses artísticos de todo tipo. ¡El ministro Wert y nuestra
sociedad deberían hacérselo ver!
Esta pasión es la que nos transmitió la energía, el amor y el respeto para valorar y
confiar en sus deseos vocacionales, desde siempre relacionados con el dibujo y el
color. Y así intentamos difundir, dar valor artístico, cultural y también ¿por qué no?
¡ojalá lo consiguiéramos! económico a su hermoso trabajo.

Primero fue a través del libro “La cabeza del rinoceronte”. En el año 2013
recopilamos algunos de sus dibujos, de sus sueños y de las emociones que
generaban en su entorno, haciendo un hermoso libro de arte y testimonio. No
quisimos que su difusión se ligara al mundo de la discapacidad y nos lanzamos a
abrir caminos en el elitista mundo del arte y la cultura donde fue bien acogido. Así
se está vendiendo en la librería del Museo Reina Sofía, la del Museo Tyssen, en
Panta Rhei y en los espacios dedicados al arte de alguna otra librería y en la web
del proyecto, aunque en este momento está en parón.

La cabeza del rinoceronte

La primera presentación del libro tuvo lugar en Madrid abriéndose el acto con un
coro cantando la canción de Mikel Laboa “Txoria txori” que habla del amor a un
pájaro al que se le permitió el vuelo al no cortarle las alas y que es, de alguna
manera, la filosofía que nos ha guiado siempre para apoyarle y ayudarle a
conseguir sus sueños. https://www.youtube.com/watch?v=5vN-7KChYSU

En la siguiente presentación, en Alcalá de Henares, nos acompañó Javier
Romañach del Foro de Vida Independiente, la persona que nos inspiró en esta
pelea por la inclusión cultural y de todo tipo; la persona que nos hizo volver la
mirada al otro lado del espejo. https://www.youtube.com/watch?v=bXhiD8vZ0u4
Yo tuve que convertirme en editora, lo que fue una preciosa y ¡laboriosa!
experiencia que mereció la pena. Entrevista OndaCero:

Después de este primer libro, David Sánchez escritor y educador Social que
conocía a Raúl desde hace años, le propuso hacer un cuento, cómo a Raúl le gusta
decir, “de igual a igual y de profesional a profesional” y tras unos meses de encuentros periódicos nació “La niña algodón” un cuento creado entre los dos,
ilustrado por Raúl y escrito por David; en él narran la vida de Raquel una niña
diferente que sufre acoso por parte de un compañero ante el silencio del resto.

Para su edición, nos embarcamos en un proyecto de crowdfunding con gran éxito
https://www.verkami.com/projects/10304-la-nina-algodon lo que nos permitió
además de la edición normal la posibilidad de bajar desde el propio libro con un
código QR el cuento en lectura fácil, pictogramas y en audio con la lectura
dramatizada, para las personas con diversas dificultades lectoras.
En este caso la presentación se realizó en El Museo ABC de Madrid
http://museo.abc.es/wp-content/uploads/2015/03/presentación-editorial-la-
niña-algodón.pdf presentado por Rafael Vivas profesor de la Facultad de Bellas
Artes de la Universidad Complutense y director de la empresa IconI dedicada a la
comunicación y el marketing a través del dibujo.
http://www.iconi.es/blog/2015/04/06/la-cabeza-del-rinoceronte-un-proyecto-
editorial-diferente/ luego hubo más presentaciones en diferentes espacios entre
otros, colegios donde tras oír el cuento en el audio de forma dramatizada y con la
proyección de imágenes, hacíamos un taller con los niños que hablaban y
dibujaban con Raúl de lo que les estaba ocurriendo a ellos en su clase. El cuento,
cómo ya he dicho, habla de una niña diferente que es acosada por un compañero y
aislada en su grupo natural; ¡un tema que conocemos demasiado bien conocemos!
Para incentivar la participación en el crowdfunding, Cristina, una persona de
nuestro municipio en situación de desempleo, realizó diversas prendas en textil
decoradas con dibujos del cuento. Tuvo tal éxito que nos las siguieron pidiendo con
posterioridad y decidimos hacer una tienda online para intentar un proyecto que
ayudara económicamente a Cristina, a Raúl y a una tercera persona que se ocupaba
de la difusión y las redes sociales. No pasó del año de vida pero fue hermoso
mientras duró. https://www.youtube.com/watch?v=Ix6pQS4u1Uc
En paralelo a todo esto, en el 2014, Raúl es seleccionado para hacer un Taller de
teatro dirigido por Alfredo Sanzol
https://www.youtube.com/watch?v=OkMOFrGALA0 dentro del maravilloso
FESTIVAL UNA MIRADA DIFERENTE que organizan Inés Enciso y Miguel Cuerdo
de “33% cultura sin límites” https://www.33culturasinlimites.com/producciones
con el Centro Dramático Nacional, la Fundación Universia y Plena Inclusión Madrid.
El proyecto tiene como objetivo trabajar con equipos inclusivos y cambiar la
percepción de la discapacidad, sensibilizar a creadores y compañías de todo tipo
para estimular proyectos inclusivos y capacitar a profesionales del mundo del
teatro.
¡Cada año es un nuevo y maravilloso reto!.
Tras ese taller es convocado por las dramaturgas y directoras Laila Ripoll y Marga
Labarga a un taller/casting en el que es seleccionado para formar parte del elenco
de la obra teatral CÁSCARAS VACÍAS. Esta función escrita y dirigida por las
directoras citadas está interpretada por seis actores, cinco de ellos con
discapacidades diferentes y narra seis vidas diferentes, candidatas todas ellas al
exterminio nazi. Durante la función se proyectan dibujos obra de Raúl.
En la temporada 2016/17 la obra fue estrenada en el Teatro María Guerrero y es
repuesta en la del 2017/18 en el mismo teatro tras recorrer en gira 10 ciudades españolas. En la temporada actual están pendientes de giras que comienzan en
Sevilla el mes de abril.
Raúl y Natalia, otra de las actrices, necesitan apoyos tanto en sus desplazamientos
por Madrid como en las salidas a provincias con las giras por lo que un asistente
personal que les proporciona Plena Inclusión Madrid, se ocupa de compensar las
necesidades de cada uno de ellos.

Así cuenta Inés Enciso todo el proyecto en Soluciones Contagiosas, de Plena
Inclusión Madrid https://www.youtube.com/watch?v=wFXv1fTGI9Y
Este Festival tiene lugar todos los años desde el 2012 entre los meses de mayo y Junio en el Teatro Valle Inclán del Centro Dramático Nacional y, sin lugar a dudas
es la gran fiesta de la diversidad
No os lo perdáis sí tenéis ocasión!
• Este año el Festival UNA MIRADA DIFERENTE será desde el viernes 18 al
domingo 27
• Además este año, también en el Teatro Valle Inclán, el INAEM organiza del
miércoles 9 al viernes 11 de mayo, tendrá lugar las JORNADAS SOBRE LA
INCLUSION SOCIAL Y LA EDUCACION EN LAS ARTES ESCÉNICAS.
http://cdn.mcu.es/jornadas-sobre-la-inclusion-social-y-la-educacion-en-
las-artes-escenicas/
Raúl, en la última etapa junto con María de Cazapeonzas y Sara de 13signos
cuentan cuentos en lenguaje oral y de signos y dibujando para a través de los
cuentos hablar del valor de ser diferentes “Eres única y yo también”
http://cazapeonzas.com/blog/2018/01/27/cuentacuentos-eres-unica-y-yo-
tambien/
Actualmente Raúl vive en un piso de la Fundación Aprocor que comparte con otras
dos personas con apoyos compensadores; durante las mañanas cuando no tiene
ensayos o actuaciones acude a un centro ocupacional donde trabaja en jardinería,
cerámica y dibujando. Los fines de semana que no hace bolos vuelve a nuestra casa.

Concha Casasnovas

Qué necesito

De esas veces que me pregunta mi hija mayor cosas trascendentales, disfrazadas de “tonterías”

¿Que qué necesito para vivir? No sé, Paula, a ti, a tu hermana, a tu madre. Necesito veros bien, veros sonreír para sentirme feliz. Necesito el primer café, ése que me tomo yo solo, mientras aún dormís, y tener la suerte de despertaros y robaros el primer beso de cada día.

Necesito el estrés de la mañana, ir con la lengua fuera hasta dejaros en el cole. Necesito veros a cada una con vuestros amigos, disfrutando de la mejor edad que vais a tener en la vida.

Necesito a tu madre, mi compañera. La necesito desde hace más de veinte años y, ahora, la necesito como nunca.

Necesito el segundo café, el que me centra, el que me sirve para conversar con alguien de cosas mundanas, el que me avisa de que ya toca trabajar. Necesito amigos, que se preocupen por mí y que me preocupen lo bastante para alegrarme de verlos, cada vez que me los encuentre. Necesito rodearme de gente, de la mía.

Necesito saberme vivo, aunque a veces duela. Necesito reír y llorar. Necesito pequeñas dosis de emociones de todos los colores. Y necesito música continuamente, para ayudarme a retenerlas en forma de recuerdos en mi cabeza.

Necesito verte disfrutar de tu hermana. Necesito quedarme tranquilo con eso, con que lo entiendes lo aceptas y lo vives con esa pasión con que lo haces. Necesito que ejerzas tan bien tu papel de madre postiza, de “seño”, de amiga, de enfermera. Necesito nuestras “noches de mayores”, con HappyMeal y pelis de final feliz. Necesito negociar contigo la hora de dormir. Me encanta, y te confieso que lo necesito como el comer.

Necesito el ratito de baños, pijamas, cenas y camas. Y embobarme con los minúsculos grandes avances de tu hermana. Necesito que me cuentes cómo te ha ido en el cole, saber que tienes la mejor amiga del mundo y que te tomas en serio lo tuyo. Necesito ser confidente, y que me cuentes chascarrillos a sotovoceantes de dormir, mientras tu hermana lucha con el sueño en el cuarto de al lado. Necesito que me necesites, sentirme siempre una opción para ti. Necesito muchos “tequieros” tuyos, pero muchos, muchos.

Necesito el silencio después del zafarrancho. Necesito a tu madre en el sofá, charlando o sin decirnos nada, da igual, lo necesito. Necesito pasar el día y no volverme a la cama sin echar una miradita más, para ver cómo estáis.

¿Que qué necesito para vivir? Qué cosas… Ya lo sabes. Te necesito a ti.


Bernardo Jordano, (Córdoba 1977), abogado y padre de dos hijas. Promotor de la loca intención de poner “gafas” a todo el mundo, para ver lo que de verdad importa. Impulsor, y ahora Presidente, de la Fundación Miaoquehago, de ayuda a niños con problemas de desarrollo. El lema de la entidad invita a pensar en positivo, sí o sí, siendo consciente de que hay familias a las que les ha tocado una vida algo más complicada y no por ello renuncian a ser felices. El esfuerzo continuo y la superación se convierten en norte indispensable si tienes un hijo con algún tipo de discapacidad. La naturalidad al tocar estos temas, ayuda a conseguir la ansiada inclusión social, a todos los niveles, desde pequeñitos. Desde la creación del blog miaoquehago.com, no ha cesado de volcar experiencias y pensamientos con ese toque fresco y optimista que se ha convertido en marca de la casa. Pues eso, que la Magia está por todas partes y, si no eres capaz de verla, piénsalo, quizás necesitas gafas.

La inmensidad del mar

La inmensidad del mar

Recuerdo con lágrimas en los ojos las veces que he subido a mi casa llorando de rabia e impotencia a la salida del colegio. Esa sensación de querer parar el mundo y gritar bien fuerte: “Pero, ¿cómo puede ser que pase esto?, ¿cómo puede ser que no se haga nada urgentemente? ¿Cómo puede ser que un profesor tenga derecho a decidir sobre la vida escolar de tu hijo, decidir si entra en su clase o no? ¿Cómo puede ser que un sistema educativo que quiere a unos sí y a otros no siga manteniéndose en el tiempo?

¿Cómo puede ser que los padres de los compañeros decidan si tu hija sigue o no con ellos? También pueden hacer huelga y echarla.

¿Cómo puede ser que un orientador te diga o casi te exija lo que es mejor para tu hijo? ¿Cómo puede ser que no te dejen decidir sobre la escolarización o que cuando firmas unas adaptaciones curriculares no te cuenten que tu hijo nunca titulará haga el esfuerzo que haga cada día?

¿Cómo puede ser que el sistema expulse niños y niñas del colegio para llevarlos a colegios de educación especial que según la ley no debería existir pues tendrían que haberlos cerrado hace tiempo?

El artículo 24 de la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad lo dice así:

¿Cómo puede ser que un niño y un adulto por tener un diagnóstico sea un problema o problemón para la sociedad en todos los sentidos?

Y este es el principal problema, los convertimos en números, en palabras, en prejuicios, en cosas y dejan de ser personas para siempre, como una condena. Suena fuerte pero es real y duele mucho porque no debería ser así, porque les estamos robando la humanidad y en realidad su vida.

Hay que tratar a las personas como personas que son, cumplir con sus derechos y también incluirlos en esta sociedad que quiere poco aceptar las diferencias, que prefiere ignorarlas pero que debe, de una vez por todas, empezar ya a cambiar sin tregua y sin pausa.

Con estas ilusiones mías cogí un avión dirección a Málaga. Allí encontraría gente que se hace estas y otras preguntas, y que quiere y trabaja por ese cambio.

Durante el trayecto me temblaban las piernas, también del miedo al avión, jeje pero era como un sueño cumplido. El cambio empezaba de la mano de Nacho Calderón y María José G Corell, 100 personas lo seguirían en directo y otras tantas on line.

Cuántas veces había pensado en ese cambio y ese día lo tenía ahí…

Yo no puedo explicar con palabras lo que allí se sintió y se trabajó para producir ese avance, esa luz en el túnel porque es tan negro el futuro de nuestros hijos que estas cosas son luz y aire como dice María Luisa Fernández que también estuvo presente junto con Ángel y el “Libro y la rosa”.

O Carmen Moreno, Alejandro Calleja, Lucía, Maite Gavilán, Estela Martín, Jorge Bueno, Francisco Urbano, Ana Solsoma, Raúl , Mirela Máximet, Ana Robles, Diana Farzaneh, Olga, José Luis, Virginia Ramos, Noemí, Ana Angulo, Ainhoa Yáñez con la ILA y el colegio Carlos Cano de Fuenlabrada, Carmen Morales, presidenta de SOLCOM etc, etc, etc

Había muchas personas que no conocía pero que las sentía muy cerca y juntos trabajamos…

El estallido de los silenciados lo nombra una persona muy querida y admirada por mi y mi familia y que tuve el gran placer de estar cerca y abrazarlo, Antonio Márquez, mi compañero de MesasNEE.

Estuvieron presentes, desde sus casas, mucha gente a las que tengo el placer de compartir vivencias y siento gran admiración: Carmen Saavedra, Paula Verde, Ramón Mancheño, Olga Lalin, Rocío Sotillos, Inma Cardona, Rosa, Esther Márquina, Miguel Ángel Román, María Rodríguez, Sandra, Carmela, Rosi, Araceli Santiago, Mónica Villaran, Toni Robreño, Coral Elizondo, Concha Casasnovas, Raúl Aguirre y “La cabeza de rinoceronte” Marisa, Ana, Blanca, Noelia, y tantos otros…etc, etc, etc

Se vivió el comienzo de algo importante y al final del día se respiraba alivio y sueños por cumplir. Cien personas que siguen trabajando en un grupo creado por Javier Herrera de“Petales España”

Tengo que decir que lo celebramos con unas pizzas y unas cervecitas mientras la emoción se mantenía…

Nos despedimos con más abrazos y al día siguiente nos fuimos a por el mar para traerselo a Lucía. Queremos que ella y todos los demás sepan que también pertenecen a este sistema y estamos dispuestos a hacer lo que sea necesario para que sean PERSONAS con derechos y oportunidades. El mar es inmenso y allí caben todos.

No puedo terminar esta historia sin dar las gracias a todos los que han hecho posible este día, a los alumnos del Máster, al chico del micrófono por su paciencia, a Susana Fajardo, Ana y Fernanda Valdés por cuidarme tan bien y con tanto cariño, por ese billete de avión que yo nunca compré y por permitirme estar cerca de todos vosotros.

En la vuelta me traje una maleta de ilusiones, sueños, mucho cariño y la inmensidad del mar para mi familia.

Gracias de corazón .

En este enlace se puede ver completo:

WorkshopOrienta

Esta entrada se la quiero dedicar a mi hermano Toni y a los padres de Nacho Calderón por impulsar ese cambio.

Belén Jurado

King Kong muere en sístole

King Kong muere en sístole

Me contaron una anécdota que pasó en un hospital. Durante una guardia, un grupo de profesionales de la medicina, vieron la película King Kong. Al finalizar la película alguien dijo:

– Uyyyyy, qué raro!.

El resto le preguntaron a qué se refería, a lo que respondió:

– Que King Kong muere en sístole.

Recordé esta anécdota hace unos días mientras hablaba con un niño. Se pueden aprender muchas cosas hablando con un alumno de primaria.

Me explicó lo que estaban estudiando en las distintas materias y supo explicarme qué contenidos trataban últimamente en cada una de ellas.

El niño está angustiado por las notas que saca en los exámenes. En esas situaciones se pone nervioso y se bloquea, en cambio a mí me explicó muchas cosas, algunas que yo no sabía y otras que había olvidado.

Fue entonces cuando recordé la anécdota de la guardia del hospital y se me ocurrió comparar el conocimiento con una película. Le expliqué que aunque veamos la misma película, y, aunque lo hagamos dos personas al mismo tiempo, seguro que al salir contaremos cosas diferentes, porque nuestras experiencias, intereses y conocimientos previos son distintos. Si a mí me gustan las plantas, por ejemplo, me habré fijado en esa kentia que estaba en tal escena, que tú ni siquiera viste; en cambio tú, que te interesas por la pintura, te habrás fijado en el cuadro de tal autor que había en esa oficina.

Pues igual ocurre con el conocimiento y con el aprendizaje: nadie tiene por qué saber lo mismo que otra persona; que lo que sepa cada cual estará bien y sea lo que sea también, y no tiene por qué saber más (por mejor), ni menos. Cada persona es diferente y desarrollará unas habilidades únicas con lo que va aprendiendo a lo largo de la vida.

María José G Corell
María José G Corell

No recuerdo exactamente que más le dije. Fue algo parecido a esto: Cada persona es única. Tú eres especial porque eres único y no hay nadie más en el mundo como tú. Se echó a llorar diciendo “qué cosas más bonitas dices de mí”.

Digo cosas bonitas de él porque me parece un “bonico”, me parece una gran persona, una persona maravillosa que tiene mucho que aportar y que es lamentable que para el sistema educativo sea una nota que no refleja en absoluto quién es él, (ni quien es nadie) ni dentro de la escuela, ni fuera de ella.

¿Por qué yo me puedo permitir no saber contestar esas preguntas de esos exámenes que, por otra parte están tan alejados de los intereses, de las necesidades, y, en definitiva, de la vida, y a ellos y ellas les exigimos que sepan esos conocimientos que incluso llegan a ser una tortura para muchos?

Deberíamos fijarnos en cómo se construyen como personas, en qué valores transmitimos, en cómo estamos enseñando a convivir, en el respeto mutuo, en la ayuda que nos prestamos, en cómo favorecer el máximo desarrollo. Deberíamos centrarnos en otro tipo de aprendizajes, aprendizajes con sentido. Aprendizajes diferentes para cada cual porque cada cual también es diferente en muchos aspectos.

¿Quién de nosotros se fijó, al ver la película, en que King Kong moría en sístole?

La inmensa mayoría no nos hemos fijado en esa información, es un conocimiento “irrelevante” y sin sentido para nosotros, en el que no reparamos por desconocimiento, pero tampoco lo hacen personas con una formación muy próxima a la de esa persona para la que esa información sí que resulta significativa.

¿Quién va a saber que es imposible morir en sístole? Solamente una persona especialista en cardiología.

María José G Corell

Cada persona tiene unas necesidades, unos intereses. Deberíamos responder a ellos y personalizar la enseñanza de tal manera que ofrecieramos conocimientos relevantes para nuestro alumnado, ahora, para su vida presente y no sólo pensando que le servirá en el futuro: cuando llegue a primaria, cuando vaya al instituto, cuando… promesas de futuro… Nos estamos olvidando de su presente, de su vida ahora y, en muchos casos, de su sufrimiento actual.

No puede ser que el valor de una persona se mida con una “nota”.

María José G Corell, orientadora.

No hay motor más imparable que el amor de una madre hacia un hijo.

Con el estreno de Fariña muchos sentimientos y recuerdos vuelven a mí.
No hay motor más imparable que el amor de una madre hacia un hijo.
Si tenéis un rato, os invito a que veáis en este vídeo el resumen de una lucha, de la fuerza de la unión, del empoderamiento de estas mujeres. Un resumen de la historia social de una época de nuestras vidas.

Toda mi admiración y todo mi respeto hacia ellas, hacia mi madre y Mª Carmen como representantes de tantas otras madres.

Sandra Fernández Carrera

Ingenuidad y esperanza

Me pregunto hasta qué punto lo que a veces tildamos de ingenuidad no es sino la esperanza sin más… Y me pregunto por qué tantas veces el miedo y el prejuicio se alían contra esa esperanza que por ser libre asusta, a tal punto que se intenta ahogar, anulando en la etiqueta toda posibilidad de ser.

Y me lo pregunto al recordar la naturalidad con que -ingenua de mí- me planteé en aquellos años 80 la escolarización de mi hijo Ángel. Y sonrío emocionada al recordar a la joven madre que fui decidida a que tuviera su lugar en el mundo -ingenua de mí-; y me reconforta y me conmueve recordar aquella defensa a ultranza de la esperanza desde que María José G. Corell y a Nacho Calderón me llevaron al pasado cuando se les ocurrió poner en marcha su potente proyecto #WorkshopOrienta.

Imagen de Paula Verde, “Mi mirada te hace grande”

Y al pasado viajé… Cuando nació mi hijo, por aquellos años 80 palabras como integración o inclusión escolar no estaban en mi vocabulario; las palabras con las que estaba familiarizada eran otras: Síndrome de West y esclerosis tuberosa (más tarde llegaría el TEA), terapias, pruebas, hospital, enfermedad, futuro incierto… Palabras que nunca imaginé para mi hijo. Así que al cumplir Ángel los tres años no me planteé otra cosa que lo que hace cualquier madre: buscar el cole, que es el presente y el futuro…No pensé siquiera en que era su derecho, ni que su escolarización era lo justo; sencillamente era lo natural: mi hijo tenía que estar con otros niños, como todos los niños.

No me cuestioné entonces que no pudiera elegir el que yo considerara el cole idóneo, mucho menos que Ángel tuviera que adaptarse a la escuela, ¡bastante tenía él con adaptarse a sus limitaciones!, ¡bastante tenía yo con adaptarme a mis propios miedos ante su vulnerabilidad! No me cuestioné entonces -ingenua de mí- que su escolarización había dependido de “la suerte” -nunca la educación debe pender del azar- de que se abriera en mi ciudad aquella maravillosa escuela infantil, pionera en la integración escolar, Andaina.

Imagen de Paula Verde, “Mi mirada te hace grande”

Hasta que a los seis años, con la etapa infantil se cerró para mi hijo la escuela ordinaria. Así, de golpe descubrí que la esperanza, por no decir el derecho de mi hijo a estar en la escuela, se daba de bruces con una realidad educativa que no contaba con él, con sus necesidades; una escuela que cerraba las puertas a mi hijo, una escuela excluyente.

Así me dí de bruces con mi propia ingenuidad… Así descubrí que el verbo adaptarse se conjugaba en primera persona, así empezó a chirriarme. Así hasta que muchos años después, como un regalo inesperado, hace unos días llegó a mis manos la carta que siempre soñé; una potente carta de Macarena Garcia, una orientadora escolar, que me reconcilia con el pasado, que me habla de futuro, de esperanza para otras madres. Y con ella me fui a Málaga, aunque virtualmente, y así, con la naturalidad con que sucede lo que ha de suceder, el día 24 de febrero se convirtió en el día de la Esperanza. Y allí “me dijeron” que esa escuela que llega tarde para mi hijo, SÍ lo será para otros, o de lo contrario no será ESCUELA! Y yo, aun sabiéndome ingénua, tengo esperanza, les creo, porque veo juntos por primera vez a familias y docentes, unidos, convencidos de la importancia de mirar, de conocer y reconocer la singularidad que hay en cada persona. Y tienen mi apoyo y mi admiración, porque transformar la realidad no es utopía es justicia.

Un abrazo enorme para todos.

María Luisa Fernández, La mirada de Ángel.

El viaje soñado…

Hace unos días he vuelto de un viaje soñado hace mucho tiempo.
Iniciamos este viaje en León con el presentimiento, la convicción y la maleta llena de esperanza hacia algo distinto de lo que hasta ahora habíamos conocido rumbo a Málaga.

En muchas conversaciones y comentarios había manifestado el necesario encuentro entre familias y profesionales pues siempre ha habido demasiados congresos sólo para profesionales y demasiados encuentros sólo para familias.
Más de 100 personas de toda España nos reunimos desde el primer momento para hablar, escuchar, conversar, debatir, sentir… sobre educación.
Los plenarios y los talleres fueron un volcán de ideas, experiencias, propuestas de mejora del sistema…
Las familias nos dimos cuenta de lo importante que es unirnos, estar acompañados, compartir vivencias…
Los profesionales siempre atentos aportando lo mejor de sí ofreciéndose a buscar soluciones. Su actitud es digna de agradecer pues personalmente sé lo difícil que es luchar desde dentro del sistema aunque es imprescindible y para ello se necesita un plus de compromiso que no todo el mundo está dispuesto a pagar.
Estuvimos casi 12 horas ininterrumpidas pues en los descansos y la comida seguíamos hablando de educación.
Fue un encuentro transversal y muy necesario que seguro marcará un antes y un después y que será referencia para otras experiencias por venir.
En Málaga vimos el camino y la esperanza de que una educación inclusiva y de calidad entre todos es posible. Familias que casi habían arrojado la toalla se marcharon con energías renovadas para seguir luchando y resistiendo sabiendo que no están solas. Profesionales que hacía tiempo habían perdido la ilusión y la esperanza volvieron a casa con la ilusión de empezar el lunes como si fuese su primer día de clase.
Nosotros volvimos a León con un equipaje tan lleno que creo que llevábamos un remolque imaginario pues la Guardia Civil en un control sólo encontró ilusión y esperanza a la pregunta de dónde vienen y a donde van, de Málaga a León…
Fue un lujo compartir velada con tantos compañeros de inclusión y vida que pude conocer personalmente y abrazar de esa forma que sólo la lucha y la resistencia hace.
Gracias a todos los presentes y los que en la distancia también estuvieron.
Estoy convencido que esta fórmula de éxito tendrá más ocasiones por eso lo mejor está por llegar, seguimos…

Alejandro Calleja, padre de Rubén