El boletín de notas

Tenía toda la intención de permanecer en silencio, pero no puedo. Si no hablo, reviento….
Comparto el boletín oficial de notas( cruel),y el ” oficioso”. Ni un miserable comentario valorando su esfuerzo y su trabajo….Tranquilos ya lo hago yo….
Qué contenta mi campeona con el boletín que le he entregado. ” Lo voy a leer mil veces”, eso me ha dicho.
Después de un curso nefasto en el que Indira ha sufrido lo indecible( hasta diciembre, que dejó de acudir al colegio por una neumonía), esto es la guinda.
De diciembre a marzo estuvo sin ningún tipo de atención educativa, salvo un par de llamadas del tutor interesándose sobre todo sobre ” cuando iba a volver”, un material de biología en secretaría. Y chispún, esto es todo amigos….Ni un mensaje a Indira. Nada de nada.
Eso si, calendario de exámenes para acribillarle según se reincorporase. A lo que me negué. Les puse un reto sobre la mesa: a ver si eran capaces de evaluar sin asediar con los exámenes. Qué obsesión con examinar….
Ya veo que no, el reto era complicado.
Indirá se recuperó, volvió unos días al colegio, y en breve se decretó el cierre por la pandemia. La niña más feliz del mundo. Qué triste que prefiera estar encerrada, o enferma, que en el colegio….
En estos meses, tengo que agradecer la cercanía y el trato para con Indira de la auxiliar educativa y la PT. Lo han hecho lo mejor que han podido, han estado ahí. Así se lo he transmitido. Lo académico no ha estado cubierto( como tampoco lo estaba cuando acudía al colegio), pero han hecho otras cosas que han ” alegrado “a Indira. Y lo valoro.
Esto en mate y lengua. 6 sesiones de mate y un cuento de lengua. Pero se suple con ” lo humano”.
En lo demás nada de nada, las PT de biología y geografía muy majas la verdad( un par de videollamadas, un baile, un video muy bonito), pero asistenciales(también verdad).
Obviamente Indira no se ha conectado a las ” videoclases”, no”conectaba” estando en el centro, como para hacerlo ” a distancia”.
Optamos por trabajar a nuestro ritmo, respetándole, disfrutando….y tengo que decir que ha sido sin duda el curso que más ha aprendido. Cuando ella se dormía, yo me pegaba la paliza adaptándole material( kahoots, quizzlets, talleres, mapas mentales, test y un sinfín de actividades), material que ella agradecía y aprovechaba. Ha sido una experiencia agotadora, y preciosa a la vez. Una maravilla ver su esfuerzo, su actitud, su motivación, su determinación, sus ganas. Y sus avances, para quitarse el sombrero.
Entre el profesorado ” no especialista”, un único docente que me ha hecho no perder la esperanza que una escuela más humana es posible. Un docente que hace el aprendizaje accesible para todo el alumnado, un docente que considera como ” suyo” a todo el alumnado. Así se lo he transmitido. Esta vez, los agradecimientos han sido muy personalizados.
Desde luego, yo estoy muy satisfecha de la evolución de Indira ” gracias a la pandemia”. Hemos podido recomponer su maltrecha autoestima, ha estado relajada, contenta, motivada, receptiva. Feliz.
Y ha aprendido, más que nunca.
Ella, que sabe que ha trabajado, se ha esforzado, y ha aprendido un montón, me ha preguntado por sus notas. Y no se las he ocultado, claro. Pero también me he permitido evaluarle ya que soy yo la que le ha acompañado en sus aprendizajes y sé lo que sabe. Os aseguro, que mi boletín se ajusta mucho más a la realidad que el boletín ” oficial”. Y cualquiera que nos haya seguido puede corroborarlo.
Aupa Indira, sé que no te vas a rendir. Y ahí estaré yo, acompañándote.

Noemi Preciado Zufiaur

Escucharnos es esencial

Dicen que si eres docente y encima padre, tiendes a ser excesivamente quisquilloso, por eso de que le ves con más facilidad el refajo al remiendo, captas al vuelo las distopías del oficio, y añádele que como padre tiendes a ver el asunto desde una óptica más emocional y subjetiva. Yo no soy un padre intrusivo; dejo hacer a los compañeros docentes, entiendo las complicaciones que tiene la labor diaria y, por supuesto, nunca hablo mal delante de mi hijo de los sinsentidos de la profesión. No delante, pero sí fuera de plano. Ahí me explayo, os lo aseguro. Y eso es lo que voy a hacer. Hoy no hablo como docente, lo hago como padre-docente. Sí, esos que “se las saben todas y van con la escopeta cargada”. No suelo ponerme en este rol, pero hoy, al ver las calificaciones de mi hijo -entiéndaseme, no decepcionantes; en cualquier caso, ¡qué más da!- y el informe de orientación -sí, esa rutina administrativa-, pues se me ha antojado ponerme en esta piel.

Este confinamiento no ha hecho sino reflejar en un espejo amplificado, de esos que hay en las ferias, las miserias y bondades del oficio. Poco se aprende, salvo sobrevivir, en tiempos de crisis. Se aviva el ingenio, se tira de lo aprendido y poco más. El docente inquieto lo sigue siendo, y el que no pues lo de siempre, pone el automático y se queja. Nada nuevo bajo el sol.

Uno sabe que en este oficio lo que abunda es el piñón fijo. Explicación, libro, examen. Y poco más. Que innoven los demás, como decía el maestro Unamuno. Aquí se viene a estudiar, aprobar y déjate de experimentos. Por eso, en los consejos orientadores la letanía de niveles competenciales se ventila como quien va al bingo. Bajo, Medio, Alto. Línea. Si no ha venido a clase, incordia o no ha hecho nada, no conseguido. Otra cosa es qué poner en el resto de niveles. La mayoría dicta al vuelo, en función de criterios más simplones que un huevo frito. Me hizo algo, pero no tanto, Medio y listo. Sacó buenas notas en los exámenes y no molesta, Alto. Lógica euclidiana. Eso de tener en cuenta competencias múltiples, déjaselo a los “innovadores” de la escuela fácil, para perdedores y niños mimados.

Porque, ya saben, lo que importa en esto de evaluar no son las competencias y sí los contenidos. Por eso, muchos docentes, durante este confinamiento lo que peor han llevado es no poder hacer sus exámenes al uso. Menudo incordio. Y las tareas, ya sabemos, se las hicimos los padres. Si no no se entiende que un niño sepa en dos meses lo que no pudo en seis. Ni se te ocurra pensar que fue incompetencia docente y no eficacia familiar tal amago de superación. Milagros no existen.

Lo que clama al cielo y es carne de Mundo Today es que los docentes no hayan puesto en competencia digital a sus alumnos un Requetealto. Pero claro, ya se sabe que uno valora en función de lo que sabe. No se puede sacar de donde no hay. Si no sabes ni encender un ordenador, qué vas a entender de competencias digitales y esas lindezas inventadas por progres mediocres. Y no digamos en eso de competencias sociales. “Sí, le pongo un Alto porque es buen chico y participa”. No porque hayas puesto en marcha en clase proyectos colaborativos o sepas trabajar por proyectos. Aquí se viene a estudiar y listo. ¿Recuerdan? Eso sí, después preguntas a amigos empresarios y te dicen que cada vez les llegan más mastuerzos que no saben trabajar en equipo y solo saben teoría enlatada. Pero claro, aprobaron la EBAU, y con nota. Porque de eso se trata, ¿no?

No tengan muchas esperanzas, familias, de que el docente que ponía tercera y así, en esa marcha, hacía todo el camino hasta septiembre, vaya a cambiar porque Dios en forma de zarza ardiente aparezca para mostrarle el camino de la renovación pedagógica. Igual que si tienes la suerte de encontrarte en ese camino a un docente que confía en sus alumnos y les hace creer en ellos, te ha tocado la lotería y debieras ponerle un pisito en Torremolinos ya mismo. El factor humano es determinante en este oficio -ni tecnología, ni leyes educativas, solo y llanamente el docente que te toque-, como lo es también que existan equipos directivos que lideren proyectos audaces que se lo pongan difícil al que pone tercera y listo, y den oportunidades a docentes que juntos quieran empoderar a sus alumnos. Este es el verdadero reto de este oficio; no eso de que me saque buenas notas o no.

Ya sé que esto que digo sienta mal en nuestra profesión. Somos, como otras, una profesión muy quejica, autocomplacida y sensible a las críticas. No nos gusta que se subrayen los claroscuros del oficio. Pero los hay, como en toda casa de vecino. Un docente, más aún en la pública, donde te paga el sueldo la ciudadanía, debiera estar abierto en canal a lo que tenga que decirse para mejorar lo presente. Y si no te gusta, arráscate. Me uno el primero a ser objeto de esa necesaria crítica constructiva.

Esto sí, no todo los males de la educación vienen del docente. Cada cual debe asumir su responsabilidad: familias, alumnos, política educativa. Y trenzar mejoras juntos, no cada cual a su libre albedrío. Escucharnos es esencial. Escuchar el docente a sus alumnos, las familias a sus hijos, sus hijos al docente… Pero no una escucha complaciente, sino una que lleve a acciones vinculantes, a arremangarse y cambiar. En septiembre nos vemos… a ser posible en las aulas, donde debe ser.

Ramón Besonias

Tengo un sueño, sí

Tengo un sueño, sí

un sueño que ojalá vea con mis propios ojos antes de morir

un sueño que no le va a servir a mis hijos pero sí puede servirle a los que vienen detrás y así valorar a las personas que estaban antes.

Un sueño justo, real, verdadero

Un sueño precioso

Lo tengo, sí, no me avergüenzo de decirlo una y otra vez y me sirve para seguir…imposible olvidar la utopía de Galeano.

Tengo cada noche el mismo sueño: una escuela única donde TODOS y cada uno de los alumnos puedan aprender y tengan sus necesidades cubiertas. Donde TODOS puedan aportar y recibir. No quiero aulas aparte ni colegios para unos o para otros.

No lo quiero, quiero la diversidad en las aulas, las diferencias que tanto se aprende de ellas, quiero la realidad de la calle en los colegios.

Quiero soñar hasta que llegue ese momento, quiero pensar esa Escuela y que entre TODOS la podamos construir para que algún día pueda existir, quiero soñar con ella y como decía Martin Luther King, ojalá no tuviera la necesidad de soñarlas…

Mientras tanto, yo, sigo soñando.

Belén Jurado

Me dicen loca

Me llaman loca porque creo en ella, siempre lo hice aún cuando nadie lo hacía.

Me llaman loca porque sé que tiene capacidad para aprender y puede, lo único que necesita es tiempo y ganas del que le enseña.

Me llaman loca porque pido oportunidades y respeto, igual que para Marcos.

Me dicen loca porque grito a los cuatro vientos sus capacidades, su amor, su fuerza, sus sentimientos.

Me llaman loca cuando digo que quiero “inclusión”. Se creen que es un cuento chino.

Me dicen loca porque digo lo que pienso y también porque no me importa lo que piensen.

Me dicen loca porque río fuerte y lloro sin miedo. Porque creo en el amor del bueno. Porque siento demasiado.

Me dicen loca porque no me entienden.

Me dicen loca porque creo en el universo y en la energía de todos.

Me llaman loca cuando digo que es una PERSONA.

Me llaman loca cuando digo que odio la discriminación tan grande que hay en el mundo, sobretodo en los colegios. No me creen.

Me llaman loca cuando las escribo.

Me llaman loca porque soy madre.

Me llaman loca…los cuerdos.

Me dicen loca.

Belén Jurado

¿Por qué debemos dejar de prescribir ACIS?

Porque es una respuesta educativa que hace 30 años tenía todo el sentido pero ya no. Porque si a cualquiera de nosotros le gustaría operarse con cirugía mínimamente invasiva, laparoscópica, en lugar de que le abran en canal como hace décadas, pues en educación debemos aspirar a lo mismo. Porque la psicología y la pedagogía también avanzan y mejoran los procesos de enseñanza-aprendizaje.
Porque si hay alternativas metodológicas que las hacen innecesarias y que no estigmatizan al alumnado, lo ético es incorporarlas al aula y no trasladar la responsabilidad de no aprender a los niños y niñas.
Porque mutilan el currículum ordinario hasta convertirlo en algo insulso, simple y poco funcional. Porque a nadie le gusta sentirse diferente, saber que no lleva el mismo libro que sus iguales sino una colección de fichas deslavazadas e improvisadas.
Porque eso genera indefensión aprendida. Porque sabemos lo que es la profecía autocumplida.
Porque las adaptaciones curriculares son documentos poco transparentes y poco accesibles para las familias, que llegan a dudar, incluso, si pueden conocer su contenido. Porque normalmente éstas no son conscientes de lo que supone su aplicación en el futuro de sus hijos e hijas. Las aceptan sin saber que no se valorará la trayectoria educativa ni el esfuerzo, porque aunque saquen un sobresaliente, si va con asterisco, tienen un suspenso. Un doble lenguaje difícilmente comprensible, que no potencia la mentalidad de crecimiento.
Porque condicionan la posibilidad de titular y por tanto se limitan al extremo los itinerarios formativos y el consiguiente acceso al mundo laboral, reduciendo así las alternativas de los proyectos de vida y por tanto las posibilidades de inclusión social.
Porque simbolizan las barreras culturales que obstaculizan la presencia, la participación y el progreso del alumnado, pilares de la escuela del sXXI.
#orientadesdecasa
#orientacióninclusiva

Ana Murcia Asensio

¿Por qué debemos dejar de hacer informes de evaluación psicopedagógica?

Porque están basados en un modelo que segrega, que rebaja las expectativas, que limita las posibilidades del alumnado más vulnerable . Porque están basados en un modelo experto, psicométrico que no tiene en cuenta lo contextual. Porque sustentan un modelo economicista de la educación y son el salvoconducto para disponer de recursos. Porque entienden que la diversidad se refiere al alumnado susceptible de incluirse en unas categorizaciones arbitrarias…Porque son un parche.

¿Qué podemos hacer?

Documentos accesibles, útiles, fotocopiables, compartibles, sin nombres propios, de aula, basados en un sistema de altas expectativas para todas y todos, centrados en fortalezas, mentalidad de crecimiento y resiliencia, inteligencias múltiples y metodologías activas…
#orientadesdecasa
#orientacióninclusiva
#EOEGrado

Ana Murcia Asensio

La Escuela del pueblo: inclusión y democracia participativa

Creo que la Escuela, cuando se llama Pública, es porque es La Escuela del Pueblo, creada por y para el pueblo, para todo el pueblo, que no para no todas las personas del pueblo… Y no puede haber EDUCACIÓN INCLUSIVA -la que reclama la ONU (*), y Nacho Calderón Almendros (Universidad), Alejandro Calleja Lucas (Familias), María José G. Corell, Mercedes García Vázquez (Orientación), y tantos ellos, ellas en voz baja-, si la escuela permanece apartada, segregada de la gente de la localidad en la que está, de las familias, de la Comunidad Educativa.

En la imagen aparece un grupo de formación de voluntariado en la Colegio de Infantil y Primaria, Ceip La Rábida de El Campillo, Huelva, España, un pueblo pequeñito, con una escuela muy grande, tan grande que en ella caben todas y todos, tamibién las familias y el resto de la Comunidad, en el aula junto con su profesorado…

Un Centro donde en las ASAMBLEAS generales se dirige el colegio, donde se toman las decisiones y se resuelven los conflictos, donde no predomina el argumento del poder, sino el poder es del argumento, igual que en las Asambleas de Aula, COMISIONES DE TRABAJO para no dar trabajo sino para hacer el trabajo, GRUPOS INTERACTIVos Dialógicos, en tiempos posibles del codo a codo y de la mano sobre el hombro, TERTULIAS DIALÓGICAS, LITERARIAS y PEDAGÓGICAS, donde hasta quien no llegó a leer, escuchaba y opinaba (le encantarían en lo procedimental a Ramón Flecha y de otra manera, en la necesidad de la mirada interior, a Claudio Naranjo Fundación Claudio Naranjo, ambos coincidiendo en el término que dan como principio básico: LAS COMUNIDADES DE APRENDIZAJE).

Un Centro con TALLERES INTER-EDADES donde la diferencia de la base por las diferentes alturas, multiplicaban por mil la satisfacción de las experiencias (donde creo que se apuntaría a colaborar divertido hasta al mismísimo Francesco Tonnuci Apfrato).

Un centro donde cabes con todo tu cuerpo, sea como sea, y diga lo que tenga que decir para, solo luego, ponerle la palabra (PSICOMOTRICIDAD RELACIONAL con la que gozarían André Lapièrre y B. Aucouturier) Anne Marie Lapierre, Práctica Psicomotriz Aucouturier.

Un Centro que sin esperar a hacerlo perfecto y como van pudiendo con su querer (de actitud y de afecto), DEMUESTRA, SIENDO, SER POSIBLE en cualquier otro lugar.

Un Centro donde no hay pureza ni orgullo de élites, sino la mezcla de la diversidad de la gente sencilla, de los “CUALESQUIERA” que diría Carlos Skliar… Ahí estuve como cualquiera puede estar y aún están en mí… Umm, lo noto y se me nota ; )

Raúl R. López Reyes

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(*) DOCUMENTO del 29/05/2018 del Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU en el que se DENUNCIA A ESPAÑA POR EL INCUMPLIMIENTO DE LOS DERECHOS HUMANOS…
http://www.edu.xunta.gal/portal/sites/web/files/content_type/learningobject/2018/06/29/4fb4bd31c88f419947274711a67498c8.odt