Una persona no puede ser más que otra nunca

A raíz del reportaje de ayer en la 1 sobre el documental de la película campeones me gustaría compartir algunas reflexiones :
Todo esto es desde mi vivencia y mi perspectiva.
Mi vivencia como hija de un padre alcohólico con un 65 por ciento de discapacidad . Una madre con Diógenes. Una hermana que tuvo hipoxia al nacer y hoy en día tiene un 65 por ciento también . Y una hija con síndrome de down (con grados variables dependiendo del día y de quién y con que la evalúe)

Cuando vi el la película campeones con todo el bombo que se le dió, no me sorprendió como esperaba. La visión me pareció aún un tanto paternalista.
Aún así la visibilidad siempre me parece que suma. Y todos los actores me parecen que hacen un trabajo fantástico.

Al ver el reportaje del documental de cómo se hizo no se hablaba más que de Discapacidad. Esa palabra que utilizamos de arriba a abajo. De más a menos.
Entiendo que eran otros tiempos ,no critico a nadie.
Pero ahora son otros tiempos, también.
Y digo yo que cuando hablan de personas adultas deberían dejar de decir “estos niños” no??
Y qué cuando las familias hablan de cosas tan delicadas como esterilización , un poco de respeto sería no hablar delante de ellos. Porque tal vez tengan algún síndrome o particularidad pero escuchan y entienden.

Y personas discapacitadas somos todos. Todos tenemos algunas cosas que no somos capaces de hacer. Si realmente estuviéramos todos incluidos en la sociedad y en las familias hablaríamos de cada uno por su nombre no priorizando y poniendo delante de la persona un síndrome o un autismo o un grado evaluado con tests inhumanos anticuados como los que los realizan.

Creo que hay mucho por cambiar. Y gran parte del cambio viene de la educación que les demos a la sociedad las familias. A la sociedad,a la escuela, las asociaciones y nuestros propios familiares.
Porque una persona no puede ser más que otra nunca. Por más etiquetas o medallas que les pongamos.

Siento si alguien se siente ofendido pero es lo que creo desde lo más profundo de mi alma.

Fernanda Valdés

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La mente abierta, la piel dispuesta…

Estos días no dejo de pensar que a las puertas de un nuevo curso, que debería comenzar cargado de ilusión, en algunas mochilas lo que abunda es el miedo, la incertidumbre, la desesperación, la frustración…, junto con el escudo y la lanza, para defender y custodiar derechos imposibles de cuestionar. Además hay que sumar, el peso de la incomprensión y las dificultades para empatizar de nuestra egocéntrica sociedad. Algunos, demasiado pendientes por llegar a la meta y triunfar, olvidan mirar a los ojos, y hacia atrás, sin importar si alguien necesita ayuda para poder avanzar… Otros entienden la diversidad como diferencia singular que nos aleja, como dificultad individual, como realidades imposibles de conectar… poc@s aprecian que el contenido de las mochilas impide la equidad, que es un problema global, que requiere que cada quien asuma su responsabilidad, mucho más allá que un favor, o un acto de buena voluntad.

Hace unos meses, Nacho Calderón Almendros, abrió una puerta en la pared, junto a María José G. Corell, Raúl R. López Reyes, Antonio Márquez… y otr@s, por la que much@s entramos, nos encontramos, nos conocimos, nos identificamos, nos sentimos acompañados y más empoderados… encontramos nuestro CENTRO, bajo la banda sonora de pedropastorg@. Desde entonces, con la mente abierta, la piel dispuesta, las alas puestas, la mente alerta y abierto el corazón… cada uno a su manera y dentro de sus posibilidades, en el trozo de universo que le ha tocado, ha continuado sembrando con más intensidad, ese cambio que tanto deseamos. Aunque no ha pasado el tiempo suficiente para cosechar, algunos frutos se han recogido ya.
Tod@s sabemos que queda mucho por hacer, pero Galeano que era muy sabio, decía que mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo.
A mi que me gusta soñar despierta, veo un curso lleno de oportunidades para mejorar…
Queridos maestros y maestras, profes, orientadoras y orientadores, y el resto de profesionales del mundo de la enseñanza, y del ámbito de la diversidad funcional, prestad atención a lo que pasa a vuestro alrededor, estáis rodeados de magia, no la dejéis escapar… Hay madres que traspasan fronteras, y son capaces de convertir en realidad cualquier fantasía por difícil que parezca de alcanzar… es real.
Construyen puentes donde había barreras, aislamiento y soledad;
abren ventanas, para dejar pasar la luz donde no podía entrar,
bajan el volumen del silencio y aprenden a escuchar e interpretar lo que otr@s no pueden ni imaginar;
convierten en lienzo cualquier parte de su cuerpo, creando arte en cualquier momento;
traen el océano a los lugares más desérticos, saben el significado de cada gesto, cada sonido, cada movimiento, son capaces de leer hasta el idioma del viento;
hacen crecer las flores donde nada se podía esperar, creando belleza allá por donde van;
suman y multiplican los granos de arena, para que así seamos más;
cualquier instrumento les sirve para dejar expresar lo que las palabras no alcanzan, y son capaces de hacer sonar la música en medio de una tempestad, parar la lluvia y hacer brillar los colores con más intensidad…
Son pacientes, pero no se sientan a esperar. Sacan fuerzas de la adversidad, para seguir intentando lo que otros no pueden lograr.
Puede que seas una de ellas, o que tengas una cerca… Tienen lo más importante, creen en sus hij@s y suman a su empeño, amor con razón, para no rendirse y demostrar que no tiene sentido el reparto de derechos desigual.
Tomemos ejemplo, seamos responsables, para poder construir una sociedad que acepte la diversidad sin discriminar, una sociedad con la capacidad de mirar más allá de la discapacidad …
La realidad no está hecha, si no que la hacemos a cada paso, la podemos transformar … está en cada uno de nosotros, en nuestra forma de caminar, siempre hay algo que podemos cambiar, Basilisa Almendros lo supo desde el primer momento, si tú lo dices será… gracias por el legado, por tu manera de mirar, por tu naturalidad…
Ánimo para este curso, y lo que esté por llegar, Como dice nuestro Alejandro Calleja Lucas, Seguimos… Nuestra puerta sigue abierta para el que quiera entrar…
#sitúlodicesserá

Sue Pv

“SI TÚ LO DICES, SERÁ” – Basilisa Almendros

Hay madres que son LA MADRE. Madres ocupadas en la bendita cotidianidad de lo sencillo, donde cada día se cocina a fuego lento el futuro de personas destinadas a cambiar el mundo.

Madres dispuestas a remangarse por ese hijo diferente con la naturalidad que nace del amor; madres que por más que fuera la vida se presente descaradamente injusta, no están dispuestas a que la despensa de su corazón se vacíe de ingredientes fundamentales para que el hijo crezca como el ser único que es: esperanza, alegría, ilusión, respeto, cariño …

Madres a sus cosas, atentas a la rotunda verdad que es la realidad, el quehacer que está en sus manos…, sus cálidas manos, dispuestas a no dejarse vencer por el prejuicio de una época en que ser madre de un hijo diferente era la soledad, el silencio, la desgracia, la nada…

Madres empoderadas en su enorme humanidad de puertas adentro, ajenas al descaro que hace atrevida a la ignorancia de puertas afuera; madres maestras del amor, que por su manera de estar en el mundo, por su manera de educar a sus hijos dejarán huella de su humanidad en su pensar y en su sentir, madres que sin darse importancia ya han transformado el mundo.

Dibujo de Lucía (La Habitación De Lucía)

Madres que sin ellas saberlo se convierten en aire para otras madres diversas, madres que son el pulmón de la esperanza.

Y pienso en ti, querida y admirada Basilisa, que aún sin conocerte te conozco a través de tus hijos, Rafa y Nacho Calderón Almendros, porque aún sin haber hablado nunca contigo te he escuchado en la voz y los textos de Nacho. Y porque me traes aires de esperanza para ese futuro del que no seré parte, ese futuro que a todas las madres como tú nos asusta, nos inquieta… Y te doy las gracias porque tu marcha refleja tu bien hacer, el inagotable legado de humanidad que dejas en tus hijos, que mirarán a Rafa con el amor que de tí han ido atesorando.

Y te doy las gracias por dejarnos a Nacho, que está transformando la escuela, generando esperanza y confianza en un futuro casa, con la sencillez y serenidad que intuyo hereda de tí.

Gracias eternamente, Basilisa, con todo mi respeto y cariño.

Hay madres a las que emociona nombrar, madres cuyo nombre no debemos olvidar…

¡¡Hay madres que son eternas, como ella, Basilisa Almendros!! DEP #sitúlodicesserá

María Luisa Fernández (La mirada de Ángel)

El libro y la rosa

Es injusto leer por todas partes que millones de familias tienen miedo al comienzo del curso.
Es injusto que tengan miedo, estén cansadas de injusticias y aterrorizados.
Es injusto que muchas cosas dependan de la suerte y el buen hacer de los profesionales.
Es muy injusto luchar por los derechos humanos de tu hijo y ver como año tras año no se cumplen.

Hace un año, nosotras iniciamos un proyecto que gracias a todos ha dado la vuelta al mundo y queremos que siga haciéndolo.
El libro y la Rosa tienen y deben seguir viajando por un mundo más justo para todos, un mundo sin huelgas para echar a niños con diversidad de las clases, un mundo donde los derechos no sean robados una y otra vez, un mundo igual para todos…pero de verdad.
Confiamos plenamente en este pequeño proyecto y este curso queremos hacerlo más fuerte entregando a colegios e instituciones este libro y esta rosa en señal de rechazo a lo que vemos cada día.
No nos debemos dejar vencer por el miedo, debemos luchar y protestar. Quizás esto no sea suficiente pero sí un gran paso.

“Nos quitaron tanto que hasta el miedo se llevaron”

Muchas gracias a todos por vuestro interés y participación.
Abrazos

Lucía y Belén

Levanta la cabeza

Levanta la cabeza bien alta, no tienes que demostrar nada a nadie. No te queda otra que luchar por tu puesto, muchos no conocen lo que es, pero siéntete siempre orgullosa de como eres. Puedes aportar mucho en esta vida y también te pueden aportar a ti. No eres un mueble, no eres un número, eres una persona más, tienes derecho a vivir esta vida con las mejores condiciones (como todos, ni más ni menos) y tener un sitio entre todos.
NADIE es nadie para quitarlo, es tuyo.

Te quiero, campeona. Yo estoy muy orgullosa de ti.

Belén Jurado

Todo pasa, todo llega…

Se acerca el inicio escolar,
saquemos fuerzas y
defendamos nuestro sitio.
Aún estas a tiempo de alcanzar y
comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras,
enterrar tus miedos,
continuaremos el viaje juntos y
perseguiremos tus sueňos,
porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Viviremos la vida y
aceptaremos el reto,
recuperaremos la risa y
las ganas de querer aprender y
lo intentaremos de nuevo,
porque volver al colegio es
un comienzo nuevo,
porque esta es la hora y
el mejor momento,
porque no estás solo,
porque yo te quiero.

Monica Alcalá López

ELLA

Todos los días, a cada instante, establecemos relaciones, vínculos que van conformando nuestra vida, que van moldeándonos hasta convertirnos poco a poco en quienes somos; vivencias que nos permiten ir evolucionando, creciendo a cada paso. Y no hablo solo de relaciones humanas -que también- sino de aquellas experiencias que la propia vida nos va poniendo en el camino, a veces como una opción: sabemos que podemos elegir; pero muchas otras de forma impuesta, sin más alternativa que la aceptación: sabemos que hemos de afrontarlas, aprender a convivir con ellas, ¡sin más! Y toda relación, sea del tipo que sea, si queremos que tenga futuro, precisa de nuestra actitud, de altas dosis de generosidad, tolerancia, paciencia… máxime cuando se trata de una relación, de un vínculo que sabemos nos va a acompañar toda la vida.

A mí me sucedió con ella: la discapacidad. Pertenece a ese tipo de relaciones que no se eligen, que llegan a tu vida cuando menos te lo esperas, como ocurre con otras realidades: la enfermedad, la muerte, un accidente… Sabemos que están ahí, que existen, pero solemos ignorarlas, pensar que es a otros a quienes les ocurren. En una palabra, no son cómodas. Y cuando se presentan ante nosotros naturalmente lo hacen sin anunciarse, sencillamente hemos de aprender a aceptarlas, convivir con ellas. No se trata de resignarnos, quedándonos a su merced, sino de conocerlas para poder adaptarnos a nuestra nueva realidad.

Nosotras nos conocimos en el momento más dulce, más feliz de mi vida: acababa de estrenarme como madre -la vida es en ocasiones mágica e irónica a la vez-. Llegó literalmente con él, con Ángel, mi hijo mayor. Y digo que llegó con él, porque aunque tardamos un tiempo en saber de su existencia, ella siempre le había acompañado. Podría decirse que supo de mí antes siquiera que yo de ella, porque fue en mi propio vientre junto a mi hijo que ya se instaló en su vida, y por tanto también en la mía… La discapacidad formaba parte de su código genético, de su identidad, junto a otras características que lo hacían único: sus rizos, su sonrisa, el color de sus expresivos ojos… Y por supuesto venía para quedarse! Pero sobre todo era Ángel quien venía para quedarse… Siempre tuve la certeza de que nada ni nadie cortaría sus alas, que aún con “ella”, él es ÉL!!❤

Ángel niño – ilustración de Xan Eguia para mí libro “La Mirada De Ángel”

María Luisa Fernández